lunes, 29 de octubre de 2012

Sandy

Un año después, estamos casi en las mismas. Ahora se llama Sandy y el problema va a ser el viento. De momento no ha nevado ni hace demasiado frío, así que parece que los días que vamos a estar sin electricidad serán más llevaderos. Además todo el mundo se ha puesto las pilas con tiempo.
Nora no tiene colegio hoy y servidor no trabaja ni hoy ni mañana. El núcleo del huracán pasa esta madrugada, y habrá que ver cómo se quedan los cables de destrozados.

A todo esto, sigo pensando en por qué no entierran los cables de una vez.

En casa tenemos todo preparado: agua, comida, aparatos cargados y hasta un pedazo de árbol que Rubén y yo cogimos ayer, así que la chimenea va a funcionar a tope. Dormiremos en el salón y declararemos la habitación de juegos clausurada porque está llena de ventanas.

La previsión es que perdamos la luz quizá el martes y no la recuperemos hasta la semana siguiente, así que veremos si podemos activar la opción B e irnos de vacaciones que no hemos hecho en verano y celebrar mi cumpleaños por algún lado.

Seguiremos informando.

1 comentario: