Llegó la calma. Al final Connecticut se salvó de lo peor, aunque la costa está bastante afectada. Lo peor está en Nueva York y New Jersey, donde la cosa está malamente. Aquí en West Hartford perdimos la electricidad temporalmente un par de veces, pero entre que no hacía demasiado frío y que estábamos mega preparados, no fue para tanto. Ahora estamos observando cómo todo el mundo se moviliza para donar dinero y ropa a los afectados.
El jueves pasado fue Halloween y hemos decidido que es una chorrada. Nuestros vecinos decidieron decorar la entrada de la casa con calaveras, esqueletos y monstruos, y a Joel le entró un miedo importante. Los tuvimos que retirar discretamente. El día en cuestión fuimos al colegio donde se reune la iglesia y celebramos lo que se llama un "safe trick or treat". Una versión festiva pero sin muertos ni disfraces de miedo.
Aquí tenéis a Joel hecho un tiburón muy serio (no sonrió ni una vez) y a Nora de vaquera con caballo incorporado. Ibamos por las clases y nos daban caramelos y chocolates para parar un tren. Casi literalmente, de hecho pesamos todo lo que recogimos y nos encontramos con 8 kilos de chocolatinas. Ahí están esperando al martes para que le de salida en la universidad.
Luego por la noche vinieron unas cuantas veces a casa, pero ni eran niños, ni eran horas ni era gente del barrio, en realidad eran gorrones y adolescentes más buitres que otra cosa. Lo dicho, una tontería de fiesta que solo sirve a la industria de las chucherías.
Me alegra saber que estáis bien.
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